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Los datos del coche empiezan a cambiar las reglas del taller

Las nuevas obligaciones europeas refuerzan el acceso a la información generada por los vehículos y abren nuevas posibilidades para el taller independiente.

Un coche moderno genera mucha más información de la que llega a ver el conductor. Sensores, unidades de control, sistemas de diagnóstico y conexiones digitales producen datos que pueden resultar útiles para conocer el estado del vehículo, detectar problemas o realizar determinadas operaciones de mantenimiento y reparación.

El acceso a esa información lleva años siendo una cuestión relevante para el taller independiente. La normativa europea ya obliga a los fabricantes a facilitar a estos operadores acceso a la información de diagnóstico, reparación y mantenimiento del vehículo en condiciones no discriminatorias. También contempla el acceso a determinados registros de mantenimiento y reparación almacenados en las bases de datos del fabricante.

Ahora, el escenario se amplía con la evolución de la normativa sobre los datos generados por los productos conectados y con nuevas reglas específicas para el acceso a la información de los vehículos.

El reto no será solo acceder a los datos, sino poder utilizarlos

Para un taller, disponer de más información del vehículo puede significar mucho más que recibir nuevos códigos de diagnosis. El acceso a datos y servicios de diagnóstico puede afectar a operaciones que ya forman parte de la actividad diaria, desde la identificación de averías hasta determinadas calibraciones, sustituciones de componentes o intervenciones sobre sistemas electrónicos.

El nuevo marco europeo sobre el acceso a la información del vehículo ha concretado además algunas de estas operaciones. El Reglamento Delegado (UE) 2026/699 establece condiciones para acceder a la información del sistema DAB y contempla, entre otras, operaciones de reparación y mantenimiento, calibración y determinadas intervenciones que requieren modificar parámetros o software del vehículo.

La norma también pone el foco en la ciberseguridad. Los fabricantes pueden establecer medidas de autenticación y protección para determinadas operaciones, pero esas medidas no deben restringir el acceso de los operadores independientes más allá de lo necesario y proporcionado. La propia normativa señala que los talleres independientes deben poder acceder a la información en condiciones que no resulten más restrictivas que las aplicadas a los operadores autorizados.


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