El sector ha duplicado el parque en diez años y supera ya el millón de vehículos en circulación
Uno de cada cuatro coches nuevos que se matriculan hoy en España lo hace bajo la fórmula del renting. En concreto, el renting ya representa el 25,74 % de las matriculaciones, frente al 14,22 % que suponía hace una década.
En estos diez años, el renting ha pasado de ser una opción principalmente ligada a grandes flotas a convertirse en una vía habitual de acceso al vehículo para empresas, autónomos y particulares. El parque ha crecido hasta alcanzar 1.013.507 unidades en 2025, más del doble que en 2015.
Según los datos de la Asociación Española de Renting de Vehículos, el sector ha invertido 57.484 millones de euros en la compra de vehículos en la última década y ha registrado más de 2,9 millones de matriculaciones en ese periodo.
Más pequeños clientes, menos grandes flotas
Uno de los cambios más visibles es el perfil del usuario. El número de clientes se ha multiplicado por cinco en diez años, pasando de 55.586 a 277.230. Autónomos, particulares y pequeñas empresas concentran buena parte de ese crecimiento.
Como consecuencia, la media de vehículos por cliente ha descendido de 8,05 unidades a 3,66. El renting ya no es solo cosa de grandes compañías, sino una herramienta extendida entre profesionales y pymes que buscan cuotas estables y sin sorpresas, además de una renovación periódica del vehículo.
Motor de electrificación
El renting también ha sido uno de los principales impulsores de las energías alternativas. Si en 2015 apenas suponían el 1,06 % de las matriculaciones del sector, en 2025 ya representan el 51,31 %.
El parque electrificado alcanza 139.000 unidades, el 14 % del total, de las cuales cerca de 50.000 son eléctricos puros. En conjunto, más de 688.000 vehículos de energías alternativas se han matriculado en renting durante esta década.
Impacto en mercado y posventa
El crecimiento del renting en España tiene efectos más allá de las matriculaciones. Por un lado, contribuye a que circulen vehículos más jóvenes y tecnológicamente avanzados. Por otro, alimenta el mercado de ocasión con un flujo constante de unidades seminuevas cuando finalizan los contratos.
Para los talleres, esto supone una mayor presencia de vehículos relativamente recientes, con mantenimiento programado y mayor componente tecnológico, lo que obliga a seguir invirtiendo en formación y equipamiento.
Tras diez años de expansión, el renting se consolida como un actor estructural del mercado español, tanto por su volumen de inversión como por su influencia en la renovación y electrificación del parque.
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