Un encuentro para entender hacia dónde se dirige la movilidad eléctrica en España.
Madrid Río será este año el escenario de una nueva edición de la feria VEM, un encuentro que ya se ha consolidado como una cita clave para quienes quieren asomarse al presente (y al futuro inmediato) del vehículo eléctrico. Del 5 al 7 de junio, la Explanada de la Selección Española de Fútbol reunirá a fabricantes, empresas del sector y usuarios en un momento especialmente relevante para la electrificación en España.
La feria llega tras una edición que rozó los 40.000 visitantes, una cifra que confirma algo que ya se percibe en la calle: el interés por la movilidad eléctrica ha dejado de ser minoritario. Cada vez más conductores se acercan a esta tecnología con curiosidad, buscando información fiable y, sobre todo, la posibilidad de probar cómo se conduce un eléctrico.
Un sector en plena transición
La edición de este año coincide con un momento de crecimiento sostenido. El parque de vehículos electrificados en España se acerca ya a las 900.000 unidades, y las matriculaciones mantienen un ritmo ascendente, con incrementos mensuales que superan el 60 %. A ello se suma la inversión de 395 millones de euros en el despliegue de puntos de recarga y la previsión de que las ayudas del Plan Auto+ lleguen justo en las fechas del evento.
El contexto energético también empuja en la misma dirección. La búsqueda de alternativas que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles ha convertido la electrificación en un asunto que va más allá de lo tecnológico.
En palabras de Arturo Pérez de Lucia, director general de AEDIVE, “la electrificación del transporte es hoy una cuestión ambiental, económica, industrial y también estratégica. Cada vehículo eléctrico que se incorpora a nuestras carreteras reduce la dependencia de los combustibles fósiles, alivia el gasto energético de ciudadanos y empresas y refuerza la autonomía energética de nuestro país. Eventos como la Feria VEM contribuyen a que ciudadanos y empresas conozcan de primera mano esta tecnología y den el salto hacia la movilidad eléctrica».
Probar antes de decidir: el valor diferencial del VEM
Si algo distingue al VEM de otros encuentros del sector es su enfoque práctico. No es una feria para mirar coches desde lejos: es un espacio pensado para subirse, conducir y preguntar. Los asistentes podrán probar coches, motos y bicicletas eléctricas, además de conocer soluciones de recarga y servicios asociados.
Para muchos usuarios, esta experiencia es clave. La conducción eléctrica sigue generando dudas (autonomía, tiempos de carga, costes reales) y poder resolverlas directamente con técnicos y fabricantes convierte la visita en algo más que una simple exposición.
Un escaparate del ecosistema eléctrico
El VEM no solo reúne vehículos. También participan empresas de infraestructura de recarga, compañías energéticas, servicios de movilidad compartida y proyectos tecnológicos que están redefiniendo cómo nos movemos. Para el sector, es una oportunidad para medir el pulso del mercado; para el usuario, una forma de entender que la electrificación no es solo un coche distinto, sino un ecosistema completo que evoluciona a gran velocidad.
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